jueves, 10 de diciembre de 2015

Saliendo de la rutina

Llego a su casa, cerró la puerta y empezo con su rutina, saco sus herramientas, así las llamaba, su moledor, su enrolladora, paqueles para filtro, papeles y la yerba mala.   Tomó un poco de yerba y la coloco dentro de la moledora, puso la tapa encima y empezó a girar, hacia movimientos con la tapa de izquierda a derecha, reviso que no hubiera nada y colocó la tapa de nuevo.   Giró el moledor por la mitad para abrirlo y poder obtener la yerba ya molida.   Abrió la enrolladora y empezó a colocar en pequeñas porciones la yerba hasta casí llenarlo, dejando solamente un espacio al final.   Después de colocar lo suficiente tomo el pequeño desarmador que tenia, ese desarmador lo obtuvo cuando fue a comprar un adaptador de disco duro para utilizarlo como disco externo, colocó el papel de filtro en el metal del desarmador y lo comenzó a girar hasta hacerlo un pequeño rollito.   Tomo el filtro con sus dedos y lo coloco la enrolladora, en el espacio que había dejado, reviso que estuviera bien puesto, de lo contrario en el siguiente paso se le saldría, y cerro la enrolladora.   Empezó a girar la enrolladora hacia abajo con los pulgares, dió varias vueltas antes de abrir la enrolladora para revisar que la yerba estuviera bien comprimida y que no hubiera ningun huequito y cerro la enrolladora.
    Tomó un papelito sabor a menta, lo colocó en la enrolladora, dió unos cuantos giros pequeños y se detuvo poco antes de llegar al espacio del papel que tiene el pegamento.   Bañó su lengua con saliva, se lamió sus labios para quitar el exceso de saliva y pasó su lengua lentamente sobre el pegamento del papel de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, reviso que todo el pegamento estuviera húmedo y una vez más repitió el proceso, solo que esta vez empezó por la izquierda, solo por si las dudas.   Siguió girando la enrolladora hasta que el papel sabor menta desapareciera de la vista para abrazar a los demás componentes que estaban dentro de la enrolladora para convertirse... en uno solo -el mamón!!!
   Dió un par de giros más para que todo estuviera bien comprimido y bien enrollado.   Abrió la enrolladora, vió el fruto de su pequeño esfuerzo y se quedó admirandolo por un momento.   Llevó el churro a sus labios, tomo el encendedor e hizo un pequeño calculo para colocarlo a la distancia ideal frente al churro y justo cuando lo iba a prender, se detuvo y dijo, esta vez lo haré distinto.   Se paró de la silla de su escritorio, se llevó el churro, encendedor y cenicero y se fue a la sala. Se acostó en el sofa y se llevó el churro a los labios y prendió el churro con el encendedor y le dió dos jalones.   En el primero inhaló despació para prender el churro, el primero siempre es despació para que la yerbita prenda bien decia, mientras lo prendía e inhalaba los humos iban entrando en sus pulmones, sacó el poco aire que habia tomado y una vez prendido el churro le dió el segundo toque.
   La segunda vez inhaló profundamente y contuvo la respiración lo más que pudo aguantar sin antes toser ya que el sentir el como humo le va raspando el pecho al llegar a los pulmones le provoca esa acción de toser un poco fuerte y eso hacia que lentamente la temperatura de su cara se elevara, y esa era la sensación que le provacaba placer, el sentir como el como una ola de calor subiera por su cuello, llegara a sus cachetes y pasara por sus orejas, le gustaba el sentir como sus orejas se iban calentando poco a poco, se siente chistoso, decía.   Disfruto de esa sensación por unos momentos y le dió otros dos toques, esta vez inhaló más lento para no toser, contuvo la respiración y exhalo lentamente.   Dejó el churro en el encendedor, se cruzo de piernas, se llevo sus manos a la cabeza y se acomodo.   Inhalo profundo dos veces, la segunda vez aún más profundo que la primera y se dejó ir.

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